martes, 23 de septiembre de 2008

lunes, 22 de septiembre de 2008

martes, 16 de septiembre de 2008

Comunicado de "El maestro"

Comunicado de Enrique Bunbury sobre las acusaciones informales de plagio que han publicado algunos medios (elmundo.es al menos):
Antes de nada, una puntualización: No me defiendo de una acusación de plagio. Primero, por que no se me acusa, se me señala en diferentes medios de comunicación. Una acusación debería ser interpuesta ante tribunales pertinentes. Segundo, un plagio, es algo perfectamente legislado por leyes interpuestas por órganos de gestión como SGAE y demás defensores de los derechos intelectuales. Existen pautas que determinan claramente dónde existe y dónde no.
Ante las inadecuadas palabras escritas contra mi persona y mi trabajo los últimos días, me he visto en la necesidad de corresponder con mi punto de vista, que creo, es el de muchos creadores en diferentes ámbitos de la cultura.
Soy consciente del mundo en el que vivimos, y no es la primera vez que, tristemente veo como medios de comunicación se entusiasman ante la noticia de que me bajo de un escenario, después de ignorar (tantas veces) las dos mil que me he subido en mi vida o los más de veinte discos que he publicado; o que se frotan las manos cuando un colega (vuestro, no mío) dice en un artículo, que dicen que alguien oyó. Triste, pero cierto.No voy a negar que haya utilizado dos frases de Casariego (grandísimo poeta, por cierto) extraídas de dos poemarios. Igual que utilizo mi libreta para apuntar comentarios realizados a altas horas de la noche, frases de Humprey Bogart en películas de cine negro, extractos de la sección de sucesos, titulares simpáticos de periódicos económicos, conversaciones privadas o panfletos publicitarios.
A lo largo de la historia de la música popular, grandes y desconocidos escritores de canciones han realizado prácticas similares recogiendo frases de canciones tradicionales y realizando nuevas y muy diferentes creaciones. El folk, el blues, el country esta impregnado de esa costumbre y nos han dado placer para nuestros oídos a lo largo de los últimos cien años. Posteriormente, artistas como (y me parece mal citarlos, pero hay libros enteros dedicados a señalar de dónde vienen sus mejores canciones) Dylan, Cohen, Lennon, Van Morrison, han utilizado libros sagrados como la Biblia, la Kábala, el I Ching, el Tao Te king, o a poetas incuestionables como T.S. Elliot, Dylan Thomas, Edgar Allan Poe, Shakaspeare… o la prensa diaria para contarnos sus inquietudes y crear sus canciones.
Supongo que muchos de los que han escrito y divulgado las acusaciones ni han escuchado “El hombre delgado que no flaqueará jamás”, ni han leído a Casariego. Si me equivoco, sinceramente, no lo entiendo: La canción dura siete minutos, tiene seis largas estrofas y dos estribillos (sobra decir que tiene acordes y melodía). Dos frases no hacen un plagio. Pregunten. Si alguien está convencido de que no es como aquí afirmo, nos vemos en los tribunales. Mientras tanto espero que si tienen algo que publicar en torno a este tema, sean estas líneas, y no: dicen, que dice, que oyó.
Insisto en que el plagio, es una palabra perfectamente definida por el diccionario y marcada en sus límites por la ley. Espero que no se use esa palabra de forma aleatoria, ni al tún tún. Al igual que, en este caso, la realidad os joda una buena noticia.
Enrique Bunbury, Madrid, 09.09.08.
Ahí, con dos cojones!!!

lunes, 8 de septiembre de 2008

Quarantine (Remake de REC)

¿Relamente es necesario una copia así?

domingo, 31 de agosto de 2008

martes, 26 de agosto de 2008

Slipknot - Psychosocial

!!Lo nuevo de Slipknot¡¡
¿A que dan miedo?

sábado, 23 de agosto de 2008

¿Tienes frío?


Hay un antes y un después en cada segundo, tuya es la decisión de elegir donde situarte.
Frío. Otra vez, frío. Pero fuera hace calor, como cada jodido día. Solo quieres que el sol se vaya, solo quieres que el sol se esconda, para que llegue de nuevo el frío. Ese por el cual juraste que nada volvería a ser igual, nada volvería a ser lo mismo después de aquel frío.
Calor, frío, luchando por la victoria. Tu luchando por deshacerte del frío que tienes dentro de ti. Que lo sientes como si estuviese durmiendo a tu lado, acurrucado, susurrándote antes de dejarte a merced de Morfeo, antes que el sol se oculte y salga la luna nueva. Lo sientes ahí mismo. Pero tus ojos te enseñan la verdad, y la verdad no es otra que la que se huele, no la que se siente, y el olor es el del calor forjándose en las nubes mas firmes, para lanzar sus rayos sobre la tierra y robarte ese frío que necesitas, aunque solo sea un momento, para saber que estas vivo, que nada ha cambiado, que todo sigue igual, que los soles fluyen, que la luna duerme. Todo (o nada) sigue igual, ya lo decían algunos, yo lo digo ahora para que me escuches y dejes de creer en tus ojos.
El frío esta dentro de ti, es tuyo y solo los resquicios de un alma pobre pueden darse cuenta, ahora que nada es lo mismo (¿o si?) y la vida vuelve a ser la misma, el calor se abandona, o eso te gustaría creer.
El sueño te abandona y vuelves a sentirte helado por la ausencia del frío, que se fue. Y no te queda mas remedio que resignarte, pero sonreír porque sabes que volverá, tarde o temprano volverá, ese cruel hijo de puta volverá, porque siempre vuelve, siempre lo hace, cuando los árboles lloran la pérdida de su piel, cuando el caminar se transforma en un murmullo hueco, siempre vuelve. El frío. Y vendrá cargado con su cosecha mas agria y amarga, esa que tanto añoras en tus últimos días, porque sabes que solo lo puedes sentir en tu mente, porque sabes que no habrá otra época de frío, porque sabes que no volverás a sentirlo como tanto te gustaba sentirlo, porque sabes que el calor va a ser lo último que sentirás. Después nada. Soledad y frío.
Demasiado frío.